Participación

Objetivo:

Contar con la participación de la ciudadanía en la definición y desarrollo de proyectos concretos, encauzando la participación ciudadana en proyectos municipales fijando objetivos, canales, herramientas y sistemática de trabajo.

Documentos de Referencia:

4 comentarios:

José Angel López dijo...

Sobre el Reglamento de Basauri, os recuerdo que parece que tiene más de 5 años y que analizando los hechos ocurridos en ese tiempo en el que los ciudadanos han dado un cambio radical, exigiendo más información, más participación, más transparencia y más control de los que nos gobiernan , se puede afirmar que se ha quedado obsoleto.
El Reglamento de Bilbao, aun teniendo en cuenta que es un Municipio de cerca de 500.000 habitantes, la verdad es que de Participación Ciudadana parece que no tiene más que el título, eso a pesar de que se divide en 8 distritos para hacerlo más ágil y teóricamente participativo.
Solamente en el artículo 19, ponen las comisiones de barrio y ni siquiera le desarrollan.
A los ciudadanos no se les tiene en cuenta, nada más y mínimamente si pertenecen a alguna asociación, legitimada y registrada. Como vecino individual, no tiene recogido ningún derecho, solamente el de votar en consultas o plantear alguna iniciativa ciudadana en la que el Ayto. se aprovecha de él. La Audiencia Pública que ponen no es efectiva.
Este reglamento es mucho más antiguo y retrogrado que el de Basauri.
Viendo estos Reglamentos el simple hecho de que en Ortuella tengamos las Comisiones abiertas a los vecinos ya hace que sea mucho más participativo, más transparente, más informativo y donde los vecinos que lo deseen pueden tener un mejor conocimiento y control de los asuntos municipales.
Espero que el Reglamento que confeccionéis se adecué a los tiempos y a un estado democrático.Debierais empezar por cambiar el nombre y añadirle Información y Transparencia.

José Angel López dijo...

Con el nuevo problema que se nos avecina con la apertura del túnel del Serantes propiciada por el PP y el PNV no he tenido mucho tiempo, pero ya que me he leído el eGobernanza participación ciudadana e innovación de Eudel, (que no está nada mal para haber sido hecho o aprobado por políticos) deciros que entre otras cosas, me ha llamado la atención, aunque lo pongan como símil, la idea de que el ciudadano pasaría a ser el propietario (supongo que se referirá a las instituciones). Pongo el párrafo:
Así, queda patente la necesidad de abordar un proceso de transformación institucional, de cambio organizativo precisamente incluyendo características de los 3 conceptos. Significa apostar por la transversalidad, aplanamiento de jerarquías, un modelo de red, apostar por la innovación, creatividad, calidad en toma de decisiones,.por el desarrollo de nuevas dinámicas de relación con los distintos agentes sociales y la ciudadana, en particular. En palabras de [Becker,08] y siguiendo el símil empresarial, el ciudadano pasaría a ser el propietario
Yo creía, (aunque muchos políticos no) que todo lo público, pertenecía a los ciudadanos, no solo lo fisco sino incluso también el trabajo que desarrollan las personas y que está pagado con dinero público. Que vaya calando esta idea es alentador. Yo tengo otra idea y otras palabras que la definen, que es: control de la ciudadanía. Es el final lógico y razonable donde terminaremos llegando cuando se acepte que los ciudadanos somos la parte principal y que los gobiernos son un apéndice de ese todo al cual pertenecen y están a su servicio, eso sí,si seguimos en una Democracia. Por supuesto esta idea es impensable para el que manda, no debería de ser para el que Gobierna pero todavía lo es,
Una de las varias palabras y su significado en este contexto que me ha llamado la atención es: INTERACCIÓN – no la perdáis de vista, os pongo el párrafo:
Interacción: Las instituciones deberán posibilitar canales de interacción, de consulta, de diálogo, de debate. Pero deberán también ser receptivas, acercarse a través de la escucha y/o la interacción donde la ciudadanía ya participe de forma activa, a aquellas comunidades que ya tienen construidos sus canales y redes de comunicación y discu¬sión.
Creo que aunque no se pueden considerar TIC, la idea se podría aplicar perfectamente (al igual que otras ideas que exponen) al actual funcionamiento de las comisiones informativas abiertas de Ortuella, y que parece ser, que en un claro retroceso de lo que aquí se manifiesta, se quiere eliminar a los vecinos de su participación.
Otra en la misma línea que la anterior es APRENDIZAJE:
Aprendizaje: se debe considerar a cada proceso de participación ciudadana como una experiencia de aprendizaje, de construcción de valores y cultura participativa, AMPLIANDOLO a instrumentos y herramientas que posibilitan fórmulas de participación democrática abierta.

Oscar Salicio Rego dijo...

Espero que esto no parezca una simple divagación y pido perdón por si me repito respecto a otros comentarios que pueda haber hecho en este u otros medios, pero el asunto tiene tantos vértices y aristas que resulta complicado afrontarlo sin que parezca que se está hablando de utopías idílicas de “un mundo color de rosa”, corriendo el riesgo de que se le tache a uno de oportunista.

Existe en Ortuella un debate sobre la participación ciudadana en el que, sinceramente, creo que hay demasiado de intereses políticos y poco de verdadera preocupación por la auténtica participación de los vecinos.

Asumo que en todas partes cuecen habas y que, independientemente de siglas políticas, en Ortuella y en otros municipios, hay quienes parecen tener un miedo inconfesable a la participación ciudadana efectiva, quienes manipulan el concepto de participación para lograr el peso que no les dieron las urnas, quienes se limitan ha utilizar la bandera de la participación como simple arma arrojadiza y quienes nos preguntamos si en este debate alguna de las partes tiene realmente claro qué es lo que deberíamos entender por participación.

Creo que es totalmente improductivo centrar toda nuestra energía en discutir sobre la conveniencia o no de las comisiones informativas abiertas, distrayéndonos del verdadero significado de la participación.

Participar es también implicarse. Y sí, para implicarse es necesario estar informado, y en este sentido, no creo que debamos considerar estas comisiones como el objetivo final y el paradigma de la participación ciudadana, sino como lo que realmente son, una herramienta más, en mi opinión indispensable, de acceso a la información y de control de la actividad municipal. E insisto en lo de una herramienta más si tenemos en cuenta las tecnologías de información y comunicación de las que disponemos en estos momentos y de las que tan poco uso se hace en el Ayuntamiento de Ortuella.

Pero de poco sirven las comisiones informativas abiertas, a las que apenas asisten los vecinos, si los responsables políticos no somos capaces de hacer atractiva a la ciudadanía la participación y la implicación en la búsqueda del bien común. Deberíamos preguntarnos por qué la inmensa mayoría de los vecinos de Ortuella no sienten la más mínima necesidad ni curiosidad por asistir a esas comisiones, a pesar de que son una herramienta prácticamente única si nos comparamos con municipios de nuestro entorno. ¿Será quizás porque tienen la sensación de que de poco, o nada, sirve su aportación en esas comisiones?

Este es el debate en el que creo que deberíamos centrarnos. ¿Qué podemos hacer, y cómo podemos hacerlo, para que el vecino de Ortuella sienta que su participación e implicación sirven para algo?

Parto de la base, no sé si equivocada o no, de que en Ortuella existe un importante número de vecinos dispuestos y con inquietudes que les animarían a dar el paso de implicarse, pero que diferentes circunstancias hacen que no se decidan a dar el último paso.

Oscar Salicio Rego dijo...

Creo que tenemos muestras que deberíamos tomar como ejemplo y hacerlas extensivas. Me refiero, por ejemplo, a la comisión de fiestas, en la que, ahora que las fiestas ya no se pueden organizar a golpe de talonario, nos vemos obligados a recuperar el trabajo voluntario realizado por parte de los asistentes a las comisiones, tal y como se hacía antes de disponer de esos talonarios.

Pero fuera de la línea “oficial” tenemos más ejemplos de implicación con mayor o menor éxito; éxito que, por otra parte, no debería servir de baremo para valorar esos ejemplos, sino que deberíamos valorar el esfuerzo de su puesta en marcha y las inquietudes que existen detrás de esos proyectos. Y espero que nadie se ofenda por mencionar algunos y no otros. Me refiero a iniciativas como, por ejemplo, las tertulias de cine o las plantaciones organizadas por Plural, las jornadas de mantenimiento organizadas por Urbegi, u otro tipo de voluntariado más, digamos, “discreto”, como es el voluntariado social desarrollado en torno al Proyecto Comparte.

Existiendo ejemplos como estos, creo que se hace evidente que, desde hace demasiado tiempo, algo se ha hecho mal desde el Ayuntamiento de Ortuella. No es lógico que una iniciativa de interés para la vida cultural y/o social de todos los vecinos, surgida de una asociación y/o movimiento vecinal, sea cual sea su orientación política, si es que la tiene, se encuentre continuamente con trabas o problemas por parte del Ayuntamiento y que sólo salga adelante por la “cabezonería” de sus organizadores.

En mi opinión, debemos ser conscientes de que un Ayuntamiento como el de Ortuella tiene sus limitaciones, y que existen iniciativas vecinales que pueden ayudarle a llegar allí donde los limitados recursos municipales no se lo permiten. Flaco favor se le hace a la implicación y a la participación vecinal si, en vez de ir de la mano de esos vecinos, se les intenta suplantar.

La participación debería ir más allá de la “simple” información (y perdón por lo de “simple”). Debemos encontrar las herramientas para implicar al vecino, haciéndole partícipe, no sólo de la toma de decisiones, sino también del proceso por el que esas decisiones se hacen realidad. Pero, ¿cuáles son esas herramientas? ¿Cómo lograr que el vecino se implique y no se desanime aunque no siempre salgan adelante sus propuestas? En mi opinión, ese debería ser el debate y lo que deberíamos preguntarles a los vecinos de Ortuella.